Un Oasis en el desierto.

Creo que llevo algunos meses o tal vez mas de un año en los que las palabras han cesado y ya no fluyen de la manera que lo hacían, yo no es igual. Siento que ya no puedo expresarme de la mejor manera y exponer todo lo que hay en mi corazón.

Cuando tenia unos 17 o 18 años hubo un video que me impacto mucho, en el video la persona decía que no importa lo mal que estemos, siempre tenemos algo que dar. Y tome esa frase como un valor principal de mi vida. Siempre quiero dar algo, aunque este mal, aunque me sienta frustrado y perdido. Aunque me sienta solo y roto, aunque me sienta desecho y angustiado, aunque me sienta con el corazón perdido. Pero ¿Cómo podés dar algo que no tenés? Aunque tenga esa filosofía de vida, creo que he llegado al punto de no saber si tengo algo para dar.

Mientras escribo estas palabras siento mi corazón un poco quebrado, siento que mi resistencia emocional ha bajado, pero a la vez creo que estoy llegado a un fondo que me hace recordar que lo único que me queda es seguir y mirar hacia adelante.

A pesar de los pesares tengo en mi corazón una esperanza que se ha mantenido y que no cesa, que no deja de ser en mi vida y es el amor incondicional de Dios. El autor de los hebreos escribió que:

“Es imposible que los que una vez fueron iluminados y gustaron del don celestial, y fueron hechos partícipes del Espíritu Santo, y asimismo gustaron de la buena palabra de Dios y los poderes del siglo venidero y recayeron, sean otra vez renovados para arrepentimiento, crucificando de nuevo para sí mismos al Hijo de Dios y exponiéndole a vituperio.”

Hebreos 6:4-6 RV1960.

¿Y sabes por qué? Porque Cristo es Suficiente. Es imposible dejar a Cristo a un lado de esta ecuación donde la desesperación y el miedo son parte. No hay algo que lo pueda reemplazar, Cristo es Suficiente; no hay persona que pueda tomar su lugar y hacer lo que Cristo hace, dar lo que Él da y entregar la libertad que Él tiene para nuestra vida. Me encanta la enseñanza de Dante Gebel que dice que el ser verdadero cristiano es como ser de la mafia; una vez que entras, es imposible salir. De la misma manera se me hace imposible dejar de amar y buscar a aquel que una vez cambió mi vida y me mostro Su Salvación. Por eso te mostré lo que escribió el autor de los hebreos, porque dice que es imposible volver a una vida sin Cristo media vez lo conociste y tuviste ese encuentro con Él, dice que es imposible recibir de nuevo un perdón porque Él perdón que nos ha dado Cristo y Su Salvación es suficiente.

Tal vez estoy pasando por momentos de desierto y tal vez tu estas pasando por algún momento similar. Momentos donde me siento perdido y me siento vacío sin poder dar algo, pero Su Espíritu Santo me recuerda que no se trata de lo que tenga para dar sino de lo que Él tiene para dar.

A veces el orgullo del hombre y su arrogancia es descarado, al punto de pensar que uno es el que da, que uno es el que tiene esas Palabras de Vida cuando esa es la peor actitud y pensamiento de orgullo que se pueda tener. No se trata de mi sino de Cristo y lo que Él tiene para dar.

Lo que si es verdad es que en la Misericordia de Dios uno es un instrumento, un vaso y si ese instrumento no está bien; no está limpio ¿Cómo puede dar ese mensaje con exactitud y eficacia? Simplemente no se puede. Y si se da, no se da de la mejor manera.

Aun en medio de un desierto, hay momentos en tu camino que de alguna manera encuentras esperanza, descanso y felicidad. Son pequeñas luces que te muestran que todo es temporal, que días mejores vienen, que temporadas de abundancia se avecinan, y no solo me refiero a abundancia económica sino a una abundancia integral. Esos momentos yo los llamo oasis. Fuentes de agua en medio de desiertos de incertidumbre que calman tu sed y tu miedo y te dan paz para entender que Dios tiene el control.

Aunque las palabras cesen, aunque las alegrías sean menores o la esperanza se conviertan en momentos fugaces, Su promesa se está cumpliendo y se cumplirá:

¡Voy a hacer algo nuevo! Ya está sucediendo, ¿no se dan cuenta? Estoy abriendo un camino en el desierto, y ríos en lugares desolados. Me honran los animales salvajes, los chacales y los avestruces; yo hago brotar agua en el desierto, ríos en lugares desolados, para dar de beber a mi pueblo escogido.  

Isaias 43:19-20. NVI

Aun si estamos pasando por desiertos, aun si estamos pasando por momentos difíciles donde el miedo, la incertidumbre, la soledad, la tristeza y la desilusión son protagonistas, aun en medio de momentos difíciles, recuerda que Él está haciendo algo nuevo, Él está trabajando, Él esta abriendo caminos donde no había. Dios saciara tu vida.

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Luis Quijivix

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