Punto De Retorno

Cuántas veces vamos por alguna carretera y vemos que en el camino encontramos distintas señales de tránsito y muchas dicen muchas cosas, pero existe una especialmente que dice “Punto de Retorno”, esto quiere decir que tú puedes regresar al lugar donde comenzaste, puedes regresar a dónde el viaje empezo.


Y es justo de esto de lo que quiero hablarte, de cómo en ciertas ocasiones en nuestra vida con Dios, muchas veces es necesario regresar atrás para luego volver con algo mejor. 

Y al referirme volver atrás, no me refiero a tu pasado, a que recuerdes todo lo que pásate o viviste en ese entonces, me refiero a dónde específicamente comenzaste con Dios. ¿Donde fue que comenzó tú relación con Jesús? ¿Donde fue donde comenzó tú vida junto a él?


Para poder explicarle mejor vamos a ver un ejemplo en la Biblia, la gran mayoría escuchamos siempre está parábola, tal vez ya nos la sepamos de memoria, pero hoy quiero traerte una revelación fresca y nueva de parte del Espíritu Santo. Hablaremos de la parábola del hijo pródigo.

El Padre Amoroso

Jesús también les dijo: «Un hombre tenía dos hijos. Un día, el hijo más joven le dijo a su padre: “Papá, dame la parte de tu propiedad que me toca como herencia.” Entonces el padre repartió la herencia entre sus dos hijos.  »A los pocos días, el hijo menor vendió lo que su padre le había dado y se fue lejos, a otro país. Allá se dedicó a darse gusto, haciendo lo malo y gastando todo el dinero.  »Ya se había quedado sin nada, cuando comenzó a faltar la comida en aquel país, y el joven empezó a pasar hambre. Entonces buscó trabajo, y el hombre que lo empleó lo mandó a cuidar cerdos en su finca. Al joven le daban ganas de comer aunque fuera la comida con que alimentaban a los cerdos, pero nadie se la daba.  »Por fin comprendió lo tonto que había sido, y pensó: “En la finca de mi padre los trabajadores tienen toda la comida que desean, y yo aquí me estoy muriendo de hambre. Volveré a mi casa, y apenas llegue, le diré a mi padre que me he portado muy mal con Dios y con él. Le diré que no merezco ser su hijo, pero que me dé empleo, y que me trate como a cualquiera de sus trabajadores.” Entonces regresó a la casa de su padre. »Cuando todavía estaba lejos, su padre corrió hacia él lleno de amor, y lo recibió con abrazos y besos. El joven empezó a decirle: “¡Papá, me he portado muy mal contra Dios y contra ti! ¡Ya no merezco ser tu hijo!”  »Pero antes de que el muchacho terminara de hablar, el padre llamó a los sirvientes y les dijo: “¡Pronto! Traigan la mejor ropa y vístanlo. Pónganle un anillo, y también sandalias. porque mi hijo ha regresado! Es como si hubiera muerto, y ha vuelto a vivir. Se había perdido y lo hemos encontrado.” »Y comenzó la fiesta.
Lucas 15:11-22, 24 TLAI

Tocaremos 2 puntos específicos en esta enseñanza:

1- Punto de Retorno para volver a iniciar.

Muchas veces tomamos aquello lo cual Dios nos dio y se nos olvida verdaderamente en propósito de ello, muchas veces solemos desviarnos y caer, muchas veces nuestros deseos carnales nos llevan a hacer lo contrario que Dios quiere que hagamos, lo vemos en la enseñanza, cual el padre le da su parte al hijo menor, pero este va y lo gasta en sus propios deseos y placeres. Suele pasarnos a cada uno, solemos complacer a nuestros deseos y perdemos el rumbo, pero es cuando Dios te rescata, es cuando Dios te dice que regreses a sus brazos, que regreses a ese encuentro que lo marca todo, que regreses a donde todo comenzó. Si tú en este momento estás alejado de Dios, es momento para recordar que tu padre está con los brazos abiertos esperándote, no importa lo que hiciste en el pasado, no importa los errores, solo importa que regreses al Él, vuelve a iniciar con Él, vuelve hacia donde todo comenzó e inicia de nuevo tu relación con él, tu vida con Él!

2 – Punto de Retorno para recordar

¿A qué me refiero con esto? El hijo menor recordó que en su casa tenía lo necesario, pero lo más importante, recordó que tenía a su Padre que estaría dispuesto a volver a recibirlo!


Mucha veces en nuestro caminar con Cristo, perdemos nuestro enfoque, cuando dejas de experimentar rompimientos, cuando sientes que nada fluye, cuando te das cuenta de que nada pasa y te preguntas a ti mismo. ¿Qué estoy haciendo mal? ¿Estoy haciendo todo lo para agradar a Dios, pero no pasa nada?.

Mucha veces nos preguntamos esto y es porque olvidamos donde todo comenzó, olvidamos nuestra pasión con la que comenzamos, olvidamos nuestra determinación cuando comenzamos, perdemos la visión con la que empezamos e incluso, perdemos el amor con el que iniciamos. Y tal como el hijo menor, es momento de que recuerdes tus viejas obras, que recuerdes que tines a un Padre, es momento que regreses a donde todo comenzó, para luego volver con algo mejor, con algo mayor.

Si tú sientes que ya nada está pasando, si sientes que estás bloqueado, es momento de que regreses a los brazos del Padre y sobretodo sepas que él tiene el control, si estás cansado de caminar, regresa a él y descansa en su presencia. Él siempre nos recibirá con sus brazos abiertos y listos para darnos ese nuevo comienzo que buscamos o darnos la fuerza para continuar peleando, ve el punto de retorno y aprovéchalo para algo mucho mejor, no lo olvides el punto de retorno está ahí para que recuerdes quién está estuvo, está y estará junto a ti!! 

Ve tu punto de retorno y hazlo… 

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