LA IGLESIA QUE NECESITAMOS SER

Quiero empezar contándoles un poco de mi experiencia personal… Desde muy pequeñita (¡Y vaya que sigo pequeña! Dios me ha bendecido con muchas cosas ¡Pero con la estatura no tanto! Pero bueno, continuemos), cuando apenas tenía 7 años aproximadamente, empecé a tener cierta inquietud por Dios, y es probable que al leer esto te parezca extraño que una niña a esa edad precisamente en lo que piensa es en Dios y aun más extraño ¡Que sea una inquietud directamente! Pero en efecto, Dios empezó a ser inquietante en mi vida a es esa edad. Sin entrar en tantos detalles, mi infancia fue buena. Crecí en un hogar en donde se conocía de Cristo, nos congregábamos en nuestra iglesia local, se oraba hasta por los alimentos, leíamos la Biblia, teníamos tiempos de comunión con Dios en familia, hacíamos lo que todo buen cristiano procuraría hacer, ¨mi vida estaba bien¨ y lo coloco entre comillas porque en realidad no estaba del todo bien, (hay una parte de mi vida que en pocas ocasiones menciono pero que en definitiva ha sido fundamental para afianzar mi Fe en Cristo y mi relación con su Espíritu Santo) es de esto que quiero hablarte hoy.

RELACIÓN (Trato o unión que hay entre dos o más personas o entidades.) Es exactamente eso La Oración, una relación entre Dios y vos. La oración te hace uno con Dios. Pero nuestra relación con Cristo y su Espíritu (quien nos acerca al Padre) a lo largo de nuestra vida muchas veces varía. 1. Nos acercamos más a Él y cada día conocemos más su plan, o 2. Nos enfriamos totalmente sin cruzar ninguna palabra. Como cristianos lo segundo no sería una opción. Mientras más le conocemos, más nos atrae con su perfecto amor. ¡Sería una completa locura alejarnos de Él! PERO…

Es ese pequeño detalle que nuestra humanidad interpone entre el Padre y uno mismo.

Ese ¨Pero…¨ podríamos traducirlo en (no tengo tiempo, no tengo muchas ganas, ahorita estoy bien, gracias; Él ya sabe que le amo sin que se lo diga; lo intento, pero me quedo dormido, no se de que hablar con Él, siento que Dios me falló y no quiero hablar más con Él. Un sinfín de ¨PEROS¨Que ponemos antes de poder hablar con Dios. Es muy probable que en algún momento te hayas visto en alguna de estas respuestas, que lo único que logran es interrumpir tu comunicación con Dios y su voluntad en tu vida. Y es Justo lo que me ocurrió, desde pequeña aprendí a amar a Dios, porque así me enseñaron mis padres, pero a medida que crecí mi inquietud e interés por Dios fue disminuyendo, hubo etapas en las que conocí más de cerca a papá Dios, pero hubo otras en las que, por situaciones a mi alrededor, mi comunicación con el ya no era la misma. ¡ESTO ES UN GRAVE PROBLEMA! Hoy día entiendo que Dios nos amó primero, y entregó a su único hijo para ser uno con su iglesia, y que la misma tenga acceso directo a su amado, haciéndonos dignos aún cuando no lo merecíamos, mediante ese acto de amor. Tal cual el novio honra a la novia casándose con ella, para poder ser es iglesia sin mancha y sin arruga de la que habla Efesios, por eso escribo lo siguiente:

Definitivamente el deseo de Dios es que seamos bendecidos, Su palabra nos habla de que Su voluntad es buena, agradable y perfecta ¡Obviamente desde su perspectiva! Recordemos que nuestra perspectiva es únicamente de las experiencias ya vividas y de esa forma es como intentamos comprender cómo Dios quiere bendecirnos. Pero la realidad de su voluntad para con nosotros es bastante diferente a la que logramos entender. Y es por eso que NECESITAMOS ORAR. (hablar con él)

En la biblia nos damos cuenta que la clave para que Jesús se entregara como sacrificio vivo, para salvación de todos nosotros, (aparte de que es el hijo de Dios) era su fiel e interrumpible comunicación con Su Padre. Al venir a la tierra Jesús se hizo hombre, eso quiere decir que se enfrentó a muchas de las situaciones a las que nosotros nos hemos enfrentado, él sabía que para lograr lo que ya se le había encomendado hacer era necesario conocer cada paso del plan de Dios, y para ello, oraba. Los milagros y prodigios fueron solamente el resultado de una vida constante de oración.

(32.Esa tarde, después de la puesta del sol, le llevaron a Jesús muchos enfermos y endemoniados. 33.El pueblo entero se juntó en la puerta para mirar. 34.Entonces Jesús sanó a mucha gente que padecía de diversas enfermedades y expulsó a muchos demonios, pero como los demonios sabían quién era él, no los dejó hablar. 35.A la mañana siguiente, antes del amanecer, Jesús se levantó y fue a un lugar aislado para orar.)

San Marcos 1:32-35

En todo momento vemos que Jesús buscaba esas platicas con Dios. Su enfoque no eran los milagro, sino conocer lo que el padre tenía planeado. Esto lo llevaba a una acción en concreto.

(38.Jesús les respondió: Debemos seguir adelante e ir a otras ciudades, y en ellas también predicaré porque para eso he venido. 39.Así que recorrió toda la región de Galilea, predicando en las sinagogas y expulsando demonios.)

Marcos 1: 38- 39

Hablar con Él es fácil.

Cuando somos niños nuestra máxima autoridad son nuestros padres y cualquier inquietud que se nos presente, a los primeros que se las hacemos saber es a ellos. Cuando recibimos a Jesús como nuestro salvador, estamos recibiendo a Dios también como nuestro padre, y como tal podemos tener la confianza de dirigirnos a Él sin pena a lo que pueda pensar de nosotros o de lo que seamos capaces de confesarle. Podemos tener la libertad de ser totalmente honestos. De esa forma podemos conocer lo que nuestro papá quiere.

Por eso vemos que el apóstol Pablo exhorta a la iglesia en Tesalónica de esta forma

1Nosotros, Pablo, Silas y Timoteo, escribimos esta carta a la iglesia en Tesalónica, a ustedes que pertenecen a Dios Padre y al Señor Jesucristo. Que Dios les dé gracia y paz. (1Tesalonicenses 1:1) ‘Así que manténganse en guardia, no dormidos como los demás. Estén alerta y lúcidos. ‘ (1 Tesalonicenses 5:6) ‘Estén siempre alegres. NUNCA DEJEN DE ORAR. Sean agradecidos en toda circunstancia, pues esta es la voluntad de Dios para ustedes, los que pertenecen a Cristo Jesús.

1Tesalonicenses 5:16-18

Pablo entendía que la clave para que la iglesia estuviera bien, era la oración. Hoy quiero decirte que la iglesia eres tú, pero si haz perdido tu diálogo directo con Dios y eso mismo ha provocado que las circunstancias te desanimen y alejen del plan divino. ¡NO TODO ESTÁ PERDIDO! Aún tienes una oportunidad para renovar tu relación con Él, si ya llegaste a este punto del texto, quiero animarte y desafiarte a que te acerques nuevamente al Padre.

A Dios no le importa tu pecado o cuan malo o descuidado fuiste, Él desea que te atrevas a ser honesto contigo mismo de tal forma que reconozcas que no puedes solo y que necesitas de Él, y honesto con Él en cada diálogo intimo que tengas, para que de esta forma el pueda ser uno contigo. ¡TU ERES SU IGLESIA Y EL TU AMADO!.

Necesitamos ser esa novia que espera por su amado, deseosa por conocerle mas.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s