Se Como Simón

Sé que ha sido un tiempo difícil para todos nosotros en esta temporada, cada rincón del mundo entero se está viendo afectado por el Covid-19, y este virus no solo nos está afectando a nivel de salud, sino que también se ve implicada la economía de cada país. Las noticias, las redes sociales y otros recursos de comunicación hablan sobre la crisis que vivimos y la que aun nos toca por vivir después de esto; han sido palabras tras palabras, noticias tras noticias, chisme tras chisme, pero ninguna de todas estas nos traen consigo una luz al final del túnel; un poco de esperanza, sé que la fe no se aparta de la realidad, eso lo debemos tener más que claro cada uno de nosotros, pero también sé que la fe viene por el oír; y por el oír la palabra de Dios.


La biblia relata en los evangelios que existió un Maestro que audazmente enseñaba la palabra de Dios, su forma de hacerlo era tan maravillosa y sorprendente que a medida que la gente le escuchaba quedaba perpleja, al punto de que ya no solo era un puñado de personas que querían escucharle; sino que eran ¡miles!, entonces en uno de esos días que enseñaba cerca de un lago pudo observar entre un tumulto de gente que a la orilla había un par de barcas en la cual habían unos pescadores que lavaban sus redes, según narra la historia aquí, ellos habían tenido una noche muy dura y agotadora porque estuvieron pescando durante largas horas de la noche sin lograr nada positivo, así que aprovechando el recurso el Maestro se acerco a aquellas barcas con el fin de poder seguir enseñando desde una de ellas lago adentro; ya que las multitudes que lo escuchaban ya eran demasiadas y se complicaba un poco el poder enseñar. Resulta que después de haber terminado de enseñar desde la barca observo al hombre que lo llevo en ella, el hombre se llamaba Simón; y viéndole a los ojos el Maestro le dijo: que fueran más adentro del lago y que prepara sus redes porque las tiraría para pescar.


Usemos un poco la imaginación en este punto, Simón estaba cansado, supongo que no solo era un cansancio físico, sino que también emocional ya que sería algo triste para él haber estado toda la noche en ese lago sin pescar nada, y no solo eso, sino que la hora para pescar no era la adecuada, ya que la pesca es más productiva por la noche; ya que el agua esta fría y los peces suben a comer, otro factor es que los peces se alimentan en aguas no muy profundas y es más fácil pescar allí, las cosas están muy en contra de, en este punto la cosa no pinta nada bien, al parecer las noticias no eran nada buenas, Simón estaba empezando a tener una lucha interna con todo esto y se encontraba en el debate de a que palabras prestaría atención, solo tenía dos opciones prestar oído a todo esto que estaba en contra u obedecer las palabras de aquel Gran Maestro, entonces fue ahí donde sin más duda tomo la decisión de prestar oído a las palabras de aquel Maestro.


Lucas 5: 5 dice lo siguiente:


Respondiendo Simón, le dijo: Maestro, toda la noche hemos estado trabajando, y nada hemos pescado; MAS EN TU PALABRA ECHARE LA RED.

Seamos como Simón en este tiempo y tomemos la decisión de prestar atención a las palabras del Maestro, se que nuestra mente se encuentra en un gran conflicto por todo esto que ha traído el Covid-19, las noticias no son muy alentadoras que digamos, pero tranquilicémonos; no es tiempo de prestar oído a todas estas cosas, no con eso estoy promoviendo que seamos negligentes y que obviemos las instrucciones dadas por nuestras autoridades, sino que es tiempo de alimentar más nuestra fe y alimentar menos el miedo, porque todo esto esta mas pronto a que termine de lo que estamos pensando, mientras tanto vayamos más profundo junto al Maestro y que sus palabras nos alienten, nos llenen de esperanza, fe, amor, gozo, paz, y entre otro millón de beneficios, ¡nuestro milagro está más cerca de lo que creemos! ¡Sólo confiemos!, porque nuestra confianza en las palabras correctas no solo nos beneficia a nosotros en lo personal e individual; sino que todos los nuestros se ven alcanzados e involucrados en esta gran bendición.

Y habiéndolo hecho, encerraron gran cantidad de peces, y su red se rompía, entonces hicieron señas a los compañeros que estaban en la otra barca, para que viniesen a ayudarles; y vinieron, y llenaron ambas barcas, de tal manera que se hundían.

Lucas 5: 6-7

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