Diligentes y no perezosos.

¡Holaaaaaaaa! Que alegre que estés por aquí, espero que este año haya iniciado de la mejor manera para ti y de ser lo contrario ¡Ánimo! todo irá mejor.

Hace un rato estaba leyendo alguna de mis publicaciones aquí en el blog y ¡Wow! Me llene de fe y esperanza al ver una publicación de hace casi dos años en donde escribía que una de mis metas para ese año era crecer más en todos los ámbitos de mi vida y dos años después así ha sido, no ha sido fácil, pero ahi voy ¡Dios es bueno!

Te cuento esto porque la mayoría de nosotros empieza el año con toda la motivación del mundo para cumplir nuestra lista de propósitos, pero al pasar unos meses esa emoción desaparece ­­ ¿Te identificas? Bueno me alegra no ser la única.

La motivación es buena, la emoción también, pero la diligencia es la principal para cumplir cualquier meta. He escuchado y leído que si una persona práctica algo por 21 días eso se vuelve un hábito y ya es parte de tu vida ¡Mmmm! Esto quizás es cierto, pero siendo sincera hubo cosas que hice y no se me hicieron un hábito aún pasando un mes ¡jajaja! Lo que me ayuda muchísimo es esta palabra –Diligente-.

La Biblia dice en Proverbios 13:4: El alma del perezoso desea, pero nada consigue, más el alma de los diligentes queda satisfecha.

Si algo queda claro es que Dios valora inmensamente la diligencia también leemos “…haber precioso del hombre es la diligencia”. Y Proverbios 21:5 lo amplifica “Los pensamientos del diligente ciertamente tienden a la abundancia”.

Esta palabra debería ser parte de nuestro caminar como cristianos. Diligentes en todo lo que hacemos, diligentes en nuestra relación con Dios es que lo más importante, diligentes al momento de adquirir un compromiso de servir tanto a Dios como a los demás.

¿Cúan en serio tomamos las labores de nuestra vida, incluyendo nuestra obediencia a Dios? ¿Cúan diligentes somos? Las personas diligentes invierten un gran esfuerzo para lograr sus metas. Esta es la actitud que Dios espera que tengamos en todas las cosas.

Un ejemplo muy claro de esto es cuando vemos el sacerdocio en el antiguo pacto, todos los sacerdotes debían de ser diligentes manteniendo el fuego en el altar, a pesar de que hubiera tiempos de lluvia o cualquier otra circunstancia, esto era parte de sus labores; de igual manera cada elemento del tabernáculo, merecía ser tratado con diligencia. Hubieron hombres negligentes como Elí y sus hijos, quienes no cuidaban de tener encendido el fuego del Señor, por esa razón Dios los puso bajo juicio y murieron. La diligencia es una actitud que demuestra la responsabilidad del hombre para con Dios. Nadie podrá mantener el fuego, la comunión y la vida de Dios fluyendo en el altar a menos que sea diligente. Ser disciplinado es un sinónimo de ser diligente.

Lo contrario a esto es la pereza ¡Ay! tan rico que es estar cómodo ¿cierto? Pero esto es pecado. Muchos de nosotros nunca alcanzamos las promesas de Dios para nuestra vida por esta razón, es más muchos le decimos ¡NO! a servir a Dios en alguna área por la pereza, ya que eso implica salir de la zona de confort y dar un poco más. Tristemente esta palabra parece tan inofensiva, pero es causante de muchos problemas y de personas mediocres.

Jesús dijo: “Bienaventurado aquel siervo al cual, cuando su Señor venga, le halle haciendo así” Mateo 24:46. Por lo tanto Jesús espera responsabilidad y esmero de nuestra parte. El Señor espera obtener un provecho mientras estamos aquí me refiero a que Él desea usarte, pero ¿cómo lo hará sino pones de tu parte?

Dos versículos que trato de recordarme siempre cuando siento ya no doy una son estos:

“Procura Sanomara con diligencia presentarte aprobado, como obrero que no tiene de que avergonzarse, que usa bien la palabra de verdad” 2 Timoteo 2:15 (Yo me lo tomo muy personal).

“Se fiel hasta la muerte. Y yo te daré la corona de la vida” Apocalipsis 2:10

Nuestra relación personal con Dios va a crecer y a fortalecerse por el esfuerzo que pongamos en aprender y escucharlo ¿No, crees que es tiempo de empezar a hacer algunos cambios? Te escribo cada línea pensando en todo lo que he vivido y vaya que he aprendido acerca de esto.

Así que te animo en el nombre de Jesús que este año seamos diferentes, no nos quedemos a medias, sino que crezcamos y seamos diligentes e intencionales en nuestro caminar cristiano,comprometete más con Dios y verás grandes resultados, nunca es tarde aún estás a tiempo.

Con mucho cariño Sano ¡Dios te bendice! ¡Ánimo!

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s