En medio de tu dificultad, hallarás gracia.

Mientras escribo estas palabras pienso en las dificultades que he tenido recientemente y en cómo Dios ha estado conmigo. Él me ha capacitado para tareas que no creía que podía realizar, me ha alentado a seguir avanzando en su propósito aún cuando no veía respuesta, ha enderezado mis pasos, ha protegido mi mente y corazón e incluso, me ha provisto de su GRACIA.

En este último aspecto quiero enfocarme hoy: su GRACIA.

Para ello, les compartiré un poco de la historia de Rut, una mujer que halló gracia en medio de la adversidad.

Según la Biblia en el libro de Rut, ésta era una mujer moabita (evidentemente no de descendencia judía) quien se había casado con uno de los hijos de Elimelec y Noemí.
Esa familia judía había llegado a Moab por una crisis de hambre que estaba viviendo el pueblo de Belén en Judá. Más tarde, Elimelec muere, sus dos hijos también (incluyendo al esposo de Rut). Todo eso en un período de 10 años.

¡Cuánta tragedia! ¡Cuánta amargura y tristeza! En tan sólo 10 años la familia se redujo a tres: Rut, Noemí (suegra de Rut) y su concuñada Ofra. Definitivamente estaban enfrentando una gran DIFICULTAD. ¿Cómo podría Dios tener algo que ver en todo esto?

Aunque en el momento, el propósito no parecía ser claro para estas mujeres. Dios tenía un plan mejor. “Tus planes nunca serán mejores que los suyos. Él tiene el mejor plan, sólo confía“.

Cuando todo parecía gris, Noemí escucha una buena noticia. Su pueblo natal había recibido bendición de Dios y ahora habían cosechas para alimentarse, por lo que decide regresar allí junto con sus nueras.

Para no extender la historia, Rut fue la única que decidió fielmente seguir con Noemí abandonando su pueblo natal (Moab), a su padre, madre, costumbres, comodidad y a sus dioses para ahora ser parte de un nuevo pueblo y un nuevo Dios, el Dios verdadero que aquella familia judía le había modelado.

¡Wow, qué valiente!. Realmente fue una muy buena decisión, pero con ella vendrían mayores adversidades. Entre ellas, dificultades económicas pues no tenían marido o pariente que las sustentara.

Rut tuvo que salir al campo a recoger espigas, un trabajo muy arduo. Desde que inició a segar, no tomó descanso. Estaba decidida a suplir las necesidades de ella y su suegra. A pesar de su dificultad, tuvo fe de que hallaría gracia ante los ojos de Dios. “Aunque sea difícil la temporada que estás viviendo, es necesario que tengas fe en Dios de que Su favor se mostrará a tu vida

Hagamos un STOP. Antes de continuar la historia quisiera definir GRACIA.

Según el diccionario bíblico, gracia significa “favor, benevolencia, agradecimiento y beneficio”. Es un don inmerecido que recibimos al creer en el Señor.

La gracia de Dios es su amor derramado en nosotros capacitándonos para sobrepasar las dificultades que como creyentes podamos enfrentar. Es ese perdón y misericordia constante que nos empuja a avanzar. Esa gracia es la que Dios quiere mostrarte en tu dificultad.

Volvamos a la historia. Mientras Rut trabajaba con fe en que hallaría gracia ante Dios, no se daba cuenta que un hombre rico, pariente del esposo de Noemí, la observaba. De alguna manera, Booz vio algo distinto en ella que en las otras mujeres que ese día estaba recogiendo granos de la cosecha. Era Dios llamando la atención en él para bendecir a su amada Rut.

Dios tiene sus ojos sobre ti. Él está preparando algunas cosas en secreto a tu favor. “Mientras le sirves con amor, Dios le está poniendo a personas en su mente y corazón el anhelo de bendecirte en aquello que necesitas para sobrepasar esta adversidad“.

Dios depositó tanta gracia en Rut que Booz la trató con privilegios sin siquiera ser una de sus criadas. En Rut 2: 8-9; 14 podemos ver que él le dio protección al permitir que ella se quedara en su campo recogiendo espigas y no en algún otro donde podrían aprovecharse de ella, le dio la oportunidad de beber agua de la vasijas si tenía sed e incluso la llevó a comer junto con sus trabajadores.

Rut no entendía por qué tanta gracia. Y es que: “Dios conoce tu corazón y ha visto lo que has dejado con tal de servirle a él. No hay nada que niegues por causa de Jesús que luego Él no te recompense“.

Dios vio el corazón humilde y entregado de Rut. Vio su persistencia en medio de la dificultad por lo que la premió con un nuevo y buen esposo: Booz. Pero, lo que ella nunca imaginó fue, que su fe la llevaría a ser la bisabuela del rey David y formaría parte de la genealogía de nuestro Salvador Jesucristo.

Con esto quiero decirte que realmente no sabemos el GRAN PLAN de Dios detrás de las dificultades que estamos enfrentando. Solamente podemos ver un poco de lo mucho que Dios quiere hacer con nosotros. Tal vez tu seas el Booz que Dios quiere usar para bendecir a alguien en medio de su adversidad, o quizá seas la Rut que con su fe conquistará promesas que ni siquiera parecen que te corresponden tener. Una extranjera halló gracia ante Dios por su corazón aún en el peor momento, ¿qué no podrás alcanzar tu en medio de esta situación con un corazón rendido a los pies del Señor?

Mi oración para ti lector es que al igual que Rut: “Jehová recompense tu obra, y tu remuneración sea cumplida de parte de Jehová Dios de Israel, bajo cuyas alas has venido a refugiarte. Rut 2:12 RVR1960”.

Dios te bendiga,
PM.

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