Las Pequeñas Zorras, Parte 1

El chisme:

Es muy probable que este título se nos haga muy familiar, debido a que es muy mencionado en la atmósfera de nuestra iglesia. Escuchamos que hay pequeñas cosas que pueden causar grandes desastres, así que tenemos que estar alertas y cambiarlas para no caer en una destrucción eminente.

Hay cosas que como cristianos obviamos y miramos que aparentemente no tienen nada de “malo”, entre ellas tenemos al chisme, la mentira, la pereza, la falsa humildad, la apatía, la depresión, los pleitos y las contiendas, y entre otras cosas que para nosotros, que digo nosotros, que para la iglesia son “normales” y no necesitan corregirse con tal de que los seguidores no se nos vayan, pero ante la luz de la Palabra estás pequeñas cosas destruyen muchas cosas, y son cosas que realmente nos ha costado alcanzar y se ha pagado un alto precio para obtenerlas; y poder disfrutar de ellas en la plenitud que Dios nos ofrece.

Nuestro texto clave será el siguiente, y lo iremos desarrollando poco a poco, vinculandolo con otros textos:

Atrapen a las zorras, a esas zorras pequeñas que arruinan nuestros viñedos, nuestros viñedos en flor.

Cantares 2:15 NVI

La pequeña zorra número uno que debemos atrapar, es nada más y nada menos que, EL CHISME, Se llama chisme a un rumor, una noticia no verificada o una habladuría que suele difundirse de boca a boca, muchas veces con el objetivo de criticar a una persona.

La estrategia del enemigo a través de este mal es buscar dividir, buscar lastimar y sobretodo desvalorizar la fe cristiana, agregando prejuicio y crítica destructiva, contaminando los corazones de cada persona en nuestra iglesia creando en ellas muy probablemente raíces de irá y contienda, poniendo unos contra otros, llevando al punto a la gente de no respetar a sus autoridades dentro de la iglesia, colocándolos en desobediencia y rebeldía.

Se dice también que toda murmuración es una conversación en perjuicio de una persona. Es quejarse entre dientes o en voz baja; es rajar, refunfuñar, criticar o censurar. Por último, tiene el fin de desacreditar.

Definitivamente la destrucción de este mal es demasiado grande, al parecer no se ve tan mal porque hoy en día es común ver y oír a la gente murmurar, ya esto es parte de la rutina cotidiana entre dos personas o más. La murmuración se practica en el hogar, en el barrio, en el mercado, en la tienda, en la escuela, en el trabajo, en la iglesia, en la televisión, la radio, los periódicos y en cualquier otra parte.

Pero déjame decirte que este mal debe ser erradicado en el cuerpo de Cristo, y cuando me refiero al cuerpo de Cristo no solo hablo de nuestra iglesia en general, hablo de nuestro hogar, de nuestro trabajo, de nuestra vida, hablo de quitarlo de todo lugar donde buscamos glorificar a Cristo, así que, cabe destacar que en todo momento Dios condena esta actitud negativa y la considera mala, incorrecta, y sobretodo esto es ¡PECADO!, !SÍ!, asi como lo oyes ¡Auch!
Ciertamente no solo las mujeres son las únicas que son encontradas culpables de este pecado. Cualquiera puede involucrarse en el acto del chisme, simplemente con repetir algo que escuchó en confianza.

Hay seis cosas que el Señor aborrece, y siete que le son detestables: los ojos que se enaltecen, la lengua que miente, las manos que derraman sangre inocente, el corazón que hace planes perversos, los pies que corren a hacer lo malo, el falso testigo que esparce mentiras, y el que siembra discordia entre hermanos.

Proverbios 6:16‭-‬19 NVI

Mucho ojo a lo que dice Proverbios aquí, sí lees detenidamente todo el pasaje habla sobre los murmuradores o chismosos, sabes ¿por qué?

  1. El chismoso busca verse por encima de los demás, siempre busca su propia gloria es decir que busca ser enaltecido sin importar pasar por encima de las demás personas.
  2. El chismoso es mentiroso, es hipócrita, ya que de frente es una cosa, pero de espalda entierra la espada.
  3. El chismoso es un asesino, ya que mata con las mentiras y el prejuicio que levanta en contra de los demás, con tal de verles caer para él quedarse con su posición.
  4. El murmurador siempre está tramando cosas malas para poder contaminar el corazón de otros, así como él tiene el suyo.
  5. El murmurador es hábil y astuto para crear contienda entre unos y otros, sus pies corren por propagar su mal.
  6. El murmurador tiene varias caras y nunca camina en la verdad, llevando una semilla de engaño a los corazones de las personas.
  7. El murmurador sin importar que o cómo siempre buscará dividir, y jamás promoverá la unidad, ya que uno a uno busca sacar a las personas de la unidad al Espíritu de Dios.

¿Que hacemos con la gente murmuradora?

  1. Debemos ignorarlos, ya que estás personas se alimentan de la atención que reciben.
  2. Cuando quieran hablar de alguna persona con nosotros, digámosles que vamos a llamar a esa persona para que filtrar y buscar la verdad del caso.
  3. Si el murmurador persiste con querer hablar con nosotros, propiciemos una reunión con nuestro líder o pastor para identificar y dejar claro quién es el chismoso, e invitemosle a la reunión para desenmascararlas.

2 comentarios sobre “Las Pequeñas Zorras, Parte 1

    1. Sí, es cierto, pero nosotros podemos hacer ese cambio, como bien explicaba al final, podemos erradicarlo, recordemos que con un valiente que se levante Dios lo respalda y hace cosas gloriosas, bendiciones… 🙏

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