“Dios, no te necesito”

El pueblo de Israel, allá por el 1440 a.C. Estaba comenzando lo que se conoce como su Éxodo, su salida de Egipto, definitivamente fue impresionante la manera en que Dios mostró su poder en esta escena, creo que hemos escuchado mucho de esto pero quiero enfatizar la necesidad que Israel tenía, necesitaban de alguien que los salvara, y Dios se manifiesta.

—Ciertamente he visto la opresión que sufre mi pueblo en Egipto. Los he escuchado quejarse de sus capataces, y conozco bien sus penurias.

Éxodo 3:7 NVI

Israel se encontraba en un desierto, y en un desierto la arena ahoga, el sol quema y no hay nada, probablemente hayas pasado por ese momento de desierto en tu vida, en donde parecía que no había nada, y entonces clamaste a Dios y Dios te ayudó y te mostró su poder, te dio un milagro, puedo asegurarte que en los momentos de desierto, toda nuestra confianza, sin reservarnos nada, está puesta sólo en Dios, y él no nos defrauda.

Quizá ahora puedes estar necesitado de que Dios intervenga, quizá estés pasando por una necesidad, u opresión y déjame decirte que Dios puede y quiere ayudarte. Si necesitas la ayuda de Dios, clama a Él. Y Él saciará tus necesidades.

Pero quizá…
Pero quizá, en este momento, no existe mayor necesidad en tu vida, tienes una vida buena, un trabajo estable, estás sano, viviendo en las bendiciones de Dios, teniendo una relación “buena” con Dios, o piensas que puedes resolver los pequeños detalles por tu propia cuenta, Gracias a Dios estás bien. Pero uno puede caer en el error de confiar en uno mismos.

En el desierto es cuando Dios muestra su poder, muestra que es capaz de alimentarnos con pan del cielo, y darnos de beber de la roca, pero cuando todo parece estar bien, parece que NO NECESITAMOS DE DIOS.

Pensar que se es autosuficiente, es el mayor error de una persona.

Si algún día clamaste a Dios por ayuda, y ahora, ya no lo buscas con tanto fervor, porque simplemente no lo necesitas, tranquilo, hoy es el día de ser intencionales y volver a depender de Dios, como si no tuviéramos nada más que Él.

Quiero compartir este versículo que últimamente me ha acosado, Oseas es una historia hermosa que demuestra el amor y la gracia de Dios. El libro entero se encuentra plagado de figuras del amor de Dios hacia un pueblo desobediente, encontramos lo siguiente:

»A pesar de todo eso, llevaré a Israel al desierto, y allí, con mucho cariño, haré que se vuelva a enamorar de mí.

Oseas 2:14 TLA

¿Por qué Dios quiere que Israel vuelva al desierto?

No es que Dios sea malo, y quiera hacer volver al desierto a Israel para que sufra; el corazón de este versículo es que Israel dependía completamente de Dios cuando estaba en el desierto y Dios quiso que esa confianza volviera, que el corazón de Israel volviera a enamorarse de Él, a Dios le encanta que dependamos completamente de Él, y que no haya nada ni nadie más aparte de Él, digno de nuestra confianza.

Nuestra posición debe ser la que enseñó Jesús, quien siempre fue dependiente de su Padre, no hacía nada que su Padre no le dijera que hiciera, ni decía nada, de lo que no oía decir a su Padre, eso es dependencia.
Jesús fue completamente dependiente de su Padre.

Pobres en espíritu

Dichosos los pobres en espíritu, porque el reino de los cielos les pertenece.

Mateo 5:3

Probablemente si vez a un pobre en la calle, sabes que necesita de recursos para vivir, pobre es aquel necesitado, que en sus medios y recursos no puede saciarse, es alguien que vive tratando de saciar su hambre y sed, ser pobres en espíritu, no es una posición inicial, es una posición permanente. Y esta posición significa que si no tenemos a Dios, no tenemos nada; este es el vacío que ninguna cosa creada puede llenar nunca, porque ese vacío tiene la forma de Dios, y es la primera bienaventuranza que Jesús menciona en el sermón del monte. Esta necesidad espiritual, es la que Jesús continúa enfatizando como caracterísitica de sus discípulos.

Me inquietan las palabras de Moisés cuando Israel está a punto de irse del desierto a la tierra prometida. Por la desobediencia de su pueblo Israel, (Éxodo 33) Dios dice que Él no entrará en la tierra prometida, y Moisés dice:

—O vas con todos nosotros —replicó Moisés—, o mejor no nos hagas salir de aquí.

Éxodo 33:15

Te imaginas esto, literalmente Moisés está diciendo, Prefiero un desierto contigo, que un paraíso sin ti. Moisés aprendió su necesidad indispensable de Dios, es tiempo que reconozcamos que somos pobres en espíritu,y que necesitamos a Abba diariamente, que morimos sin su presencia, y que anhelamos conocerle cada vez más, porque definitivamente es mejor a sentirnos autosuficientes.

¡Nuestros corazones no descansarán tranquilos hasta que descansen en tí!

Padre, necesitamos de ti, fuera de ti no tenemos nada, gracias por saciarnos, te pedimos que nunca nos dejes caer en la tentación de creer que somos autosuficientes, porque siempre nuestros corazones estarán desesperadamente necesitados de ti. En el Nombre de Jesús, Amén.

Ánimo.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s