Excusas

Que tal, mucho gusto, es un placer el poder compartir el siguiente tema, sé que muchas personas se identificarán con este tema, pero te aseguro que después de leerlo y sobretodo llevándolo a práctica, tu vida cambiará, tal como cambio la mía. Empezamos.

Se conoce como excusa al acto y resultado de excusar (es decir, enumerar razones o causas para despojarse de eventuales culpas, no tenemos ganas de hacer algo, liberar a alguien de una obligación o responsabilidad, impedir que algo perjudicial se concrete). La excusa, por lo tanto, constituye un pretexto que se aprovecha para evitar obligaciones o disculpar alguna omisión.

Lucas 9:59-62 (TLAI)
Después Jesús le dijo a otro: —¡Sígueme! Pero él respondió: —Señor, primero déjame ir a enterrar a mi padre. Jesús le dijo: —Lo importante es que tú vayas ahora mismo a anunciar las buenas noticias del reino de Dios . ¡Deja que los muertos entierren a sus muertos! Luego vino otra persona y le dijo a Jesús: —Señor, quiero seguirte, pero primero déjame ir a despedirme de mi familia. Jesús le dijo: —No se puede pertenecer al reino de Dios y hacer lo mismo que hace un mal campesino. Al que se pone a arar el terreno y vuelve la vista atrás, los surcos le salen torcidos.

Todos los humanos tenemos cierta tendencia a justificar aquellas acciones que deben ser cambiadas con alguna original excusa que nos haga sentir mejor. Nuestro cerebro es una máquina de creatividad cuando se trata de inventar excusas, y lo peor es que creemos que son ciertas.

Éxodo 3:11 (TLAI)
Moisés contestó:

-¿Y quién soy yo para ir ante él y decirle: ” voy a sacar de aquí a los israelitas”?

Éxodo 4:10 (TLAI)
Sin embargo, Moisés le dijo a Dios:

-pero es que yo no sé hablar bien! Siempre que hablo, se me traba la lengua, y por eso nadie me hace caso. Este problema lo tengo desde niño.

Cuando Dios le pide a Moisés que saque al pueblo del Israel. Moisés le pone excusas a lo que Dios le estaba pidiendo, muchas veces esa misma situación pasa en nuestras vidas, donde Dios nos pide que hagamos algo, esto puede ser algo tan sencillo como obedecer una simple orden, pero es cuando nosotros ponemos excusas y muchas veces ignoramos lo que Dios quiere para nuestras vidas.

Proverbios 22:13
El haragán siempre pone pretextos para no ir al trabajo; dice que un león en la calle se lo quiere comer.

  • Pongamos algunos ejemplos.
  • Primer ejemplo:

Tú mamá te manda a que saques la basura, pero por ver tu programa favorito o por ver algo lo cual no edifica tu vida, pones una excusa, tu mamá posiblemente te la creerá, pero dentro de ti quedará ese sentimiento de haber mentido y no haber obedecido lo que mamá te mandaba.

  • Segundo ejemplo:

En tu trabajo te piden que hagas algunas cosas, no lo sé, usemos nuestra imaginación y pensemos en algo que te pedirían hacer en tu trabajo. La orden viene de tu jefe, pero tú no lo sabes, y en vez de hacer lo que te pedían, simplemente no lo haces, porque te da pereza o porque no lo quieres. Posiblemente aquella tarea o trabajo, era la oportunidad para obtener un mejor puesto en el que estabas.

Creo que no es necesario un tercer ejemplo, pero creo que te has dado cuenta de lo que a veces perdemos o sentimos al poner alguna excusa, imagínate cómo se deberá de sentir Dios, hablemos del plano espiritual, aveces Dios te manda alguna situación tan sencilla para poder ver si en verdad eres obediente, como el ejemplo número uno, pero tú no lo haces o pasa que Dios te quiere bendecir con un mejor puesto de trabajo, tal como el ejemplo numero dos, pero por tu desobediencia o por tu excusa, fácilmente te pierdes de esa bendición para tu vida.

Que pasaría si hoy Dios te dice. “Quiero que te levantes a las 4 de la mañana y quiero que ores por la persona que no te agrada, quiero que declares prosperidad y bendición para su vida. ¿Harías esto que Dios te pide? O ¿Lo harías de mala manera, pero lo haces? O simplemente no lo haces, solo porque no te agrada esa persona.! A veces Dios te pedirá que hagas cosas que tal vez a ti no te gusten, pero si cumples obedientemente, y sin poner excusa alguna, veras la gloria de Dios manifestándose en tu vida.

Muchas veces usamos excusas muy originales y creativas, pero esto a su vez se convierte en un problema para nosotros. Si aveces ponemos de excusa a las personas, ya sea a tu pareja o amigos. ¿Cuántas veces no has buscado de Dios o no has hablado con el porque pusiste a tus amigos en primer lugar?, o ¿cuántas veces nuestra pareja se ha convertido en nuestro primer amor, cuando el primer amor debería ser Dios?
Es momento de que reflexiones, tomate un tiempo a solas y empieza analizar cuántas veces le has puesto una o varias excusas a Dios, pide perdón por todo aquello y comienza de nuevo. No pongas más “peros o excusas” es momento posicionarte y decir ” heme aquí Señor, envíame a mi”.

  • Cómo saber si estoy poniendo excusas a Dios.

Esto es sencillo, simplemente no tienes una vida de intimidad con el. Cuántas veces has sentido en tu vida, en un momento determinado la necesidad de orar a solas con Dios, pero siempre pones más de algún pretexto o alguna excusa para no hacerlo, sencillamente te estás perdiendo de lo que Dios puede revelarte.

Por medio de lo que Dios ha creado, todos podemos conocerlo, y también podemos ver su poder. Así que esa gente no tiene excusa
Romanos 1:20 TLA

Dios nos muestra su poder y gloria sin ninguna excusa, es por el eso el nos hace la invitación a que nosotros tampoco le pongamos excusa.
Muchas veces yo me encontraba en esa situación, en la cual le ponía una excusa a Dios, aveces el quería mostrarme cosas grandiosas, pero simplemente dejaba que esas oportunidades se fueran, pasé casi que toda mi adolescencia inventando excusas y poniendo excusas a Dios. Hoy día puedo ver de todo lo que me perdí por haber puesto pretextos. Dios me perdono y me dio una segunda oportunidad, es por eso que ahora no le pongo excusas a Dios, muchas veces es difícil, pero si lo haces con amor, veras lo que Dios es capaz de hacer. Cada vez que me piden hacer algo en mi iglesia, yo lo hago, no importa que sea, tal vez limpiar los baños o algo parecido. Lo hago todo por amor a Dios. 1 Corintios 16:14
Y todo lo que hagan, háganlo con amor.

Cada vez que Dios te pide hacer algo, aún por insignificante que sea. Hazlo, porque así empezarás a ser confiable para Él, empieza a desear y sobretodo a poner en práctica una vida sin excusas.

Conclusión
Dios quiere estar contigo cada minuto y cada día, es momento que le demos el lugar que en verdad se merece. No poniendo excusas y pretextos, sino actuando con obediencia y amor.

“Todo tiene un explicación de lo que hoy eres, y tu eres el causante. Si miras hacia atrás, encontrarás como esos hilos de van hilvanando. Quejarse patalear y buscar culpables puede hacerte sentir mejor, pero no soluciona nada. Hay que poner el foco y la energía en buscar alternativas, que siempre existen. Las excusitis es la enfermedad del fracaso. Steve Jobs

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