Actitudes y acciones de -AMOR-

“El que no ama, no ha conocido a Dios; porque Dios es amor.” 1 Juan 4:8.

Hace unos meses Dios puso en mi corazón la idea de iniciar un proyecto de evangelismo. El viernes pasado junto a un grupo de mi iglesia salimos casi por la madrugada a evangelizar, llevábamos alimentos, café, ropa y unos brazos abiertos para abrazar y decir ¡Dios te ama! Ese era el mensaje ¡El amor puro e incondicional de Dios! lo que vivimos fue maravilloso. Nos encontramos con personas tan necesitadas en todos los sentidos posibles que recibieron las buenas nuevas, porque eso es el –Evangelio buenas noticias, no condenación-.

Sé que en donde sea que me estén leyendo en este momento hay personas que necesitan de Dios y no hablo solo de una oración, sino de la necesidad física también. La pregunta aquí  es ¿Qué estamos haciendo por ellos? Cada vez que me enfrentó a una situación o a alguna decisión que debo tomar me preguntó:  ¿Qué haría Jesús? y eso me da todas las respuestas. Si nosotros hemos sido salvos deberíamos desear hacer lo que Jesús hacia por los demás, pero sino tenemos ese deseo en algo estamos fallando.

En Mateo 25:34-40 leemos:

-Entonces el Rey dirá a los que estén a su derecha: “Vengan, ustedes, que son benditos de mi Padre, hereden el reino preparado para ustedes desde la creación del mundo. 35 Pues tuve hambre, y me alimentaron. Tuve sed, y me dieron de beber. Fui extranjero, y me invitaron a su hogar. 36 Estuve desnudo, y me dieron ropa. Estuve enfermo, y me cuidaron. Estuve en prisión, y me visitaron”.37 »Entonces esas personas justas responderán: “Señor, ¿en qué momento te vimos con hambre y te alimentamos, o con sed y te dimos algo de beber, o 38 te vimos como extranjero y te brindamos hospitalidad, o te vimos desnudo y te dimos ropa, 39 o te vimos enfermo o en prisión, y te visitamos?”.40 »Y el Rey dirá: “Les digo la verdad, cuando hicieron alguna de estas cosas al más insignificante de estos, mis hermanos, ¡me lo hicieron a mí!”.

Hay una lista de cosas en este pasaje que nosotros podemos hacer por nuestro prójimo, primero porque amamos a Dios y segundo porque ya hemos conocido el regalo de la gracia, además recibimos quizás por medio de alguien acciones de justicia, paz, solidaridad, amor y salvación.

Por otro lado, no hay ninguna excepción. Ningún pensamiento de que “Esta persona no se lo merece.” Jesús dio su vida por nosotros, y está fue la última prueba de lo mucho que Él nos amó. Nunca alguien ha merecido esto en menor grado que nosotros. Amar no significa estar de acuerdo con el pecado de los demás, o decir que todo lo que hacen está bien. Más bien, es ayudar, orar por ellos, tener fe por ellos, abrazar. Esto es ir a la acción a pesar de lo que siento. Creo que todas las personas deben ver en nosotros a Jesús, debe existir una atracción y un querer acercarse a Cristo a través de mí. El amor es lo que atrae y acerca a la gente. La bondad, la compasión, la mansedumbre de corazón, la paciencia, el amor para animar, restaurar y sanar.

“Siempre se puede dar sin amar, pero nunca se puede amar sin dar”Amy Carmichael

Para terminar piensa en alguien a quien puedas bendecir en este tiempo,de la manera que puedas hacerlo y si Dios ha puesto ideas y sueños en tu corazón por otros ¡Obedece y llévalas a cabo! Lo que puede ser poco para ti, puede ser todo para alguien más. Nuestra percepción de ser cristianos cambia al abrir los ojos a las necesidades del mundo que nos rodea.

¡Dios te bendice! ¡Abrazos! 

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