No lances esa piedra

Mucho se habla que las redes sociales sirven para criticar, insultar, desprestigiar y levantar falsos a personas. Pero poniéndome a pensar un poco del por qué es que hay tanto contenido de ese tipo en el internet llegue a concluir que es porque hay mucha gente que le gusta escuchar eso, leer de este tema y ver videos que hablan de las demás personas. Yo no voy a juzgar eso porque muchas veces sin querer yo he consumido ese tipo de contenido pero si quiero hablar de un tema que pasa desapercibido para mucha gente y que de alguna manera hemos sido participes.

El criticar y el hablar mal de la gente es tan común hoy en día que si no eres participe de eso te tachan de ser consentidor de lo que hacen. Por ejemplo, en mi País y muchos otros países de Latinoamérica, se viven inestabilidades políticas, en Guatemala desde hace cuatro años pero no quiero hablar mucho sobre esto porque sé que hay gente que es un poco susceptible pero si quiero decir que si no hablas mal del gobierno, no los criticas por redes sociales, no les dices ladrones y corruptos a los políticos te tachan que estás a favor y aun mas, que estas a favor de ellos. Yo soy de los últimos pero eso no quiera decir que no me gusta opinar simplemente trato de no criticar y hablar pestes de las autoridades que yo mismo elegí.

Otro ejemplo que muchos conocen es cuando se habla mal de pastores por internet. No se imaginan la infinidad de páginas y videos que existen dedicados a insultar, criticar y hablar mal de ellos. Cuando se me atraviesa algún post o video de este tipo me meto por curiosidad (ya vieron que también soy de esos que les gana el morbo) o me aparece en mi Feed de noticias en las redes sociales y me doy cuenta la rabia y el odio de la gente que hace eso y más aún, el esmero en escribir y hacer esos videos. La verdad es que me da mucha tristeza ver eso y más en nuestra comunidad donde nosotros mismos nos lastimamos. A raíz de un profundo análisis y ver las dos partes llegue a estas preguntas que me hicieron entender mucho sobre este tema. Las preguntas son: ¿Quién soy yo para hablar mal de ellos? ¿En verdad quiero lanzar esa piedra?

Explicándoles un poco el trasfondo de la primera pregunta inmediatamente recuerdo a David cuando era perseguido por el rey Saúl que emprendió una campaña para matarlo porque sus celos y envidia habían llegado a su punto máximo. En el tiempo de persecución para David, se encontró no con una sino con dos oportunidades para matar a su perseguidor. La primera en una Cueva y cuando intento hacerlo sintió miedo por hacerlo y la segunda vez se introdujo en el campamento de Saúl por la noche y tuvo la oportunidad de matarlo con su lanza pero aun con esas oportunidades no lo hizo. ¿Por qué? Si tenía la oportunidad de matar a quien lo quería matar. Podemos decir que tenía una excusa más que valida. Yo puedo decir que era lo más lógico pero aun así David decide no hacerlo. Él decide no levantar su mano porque ¿Quién es él para levantar su mano contra un ungido de Dios? A pesar de que Saúl estaba alejado grandemente de la voluntad de Dios todavía era ungido y por eso David no lo mata. ¿Se te hace familiar? Quiero que leas a primera mano la reacción de David ante las oportunidades que tuvo:

Primera oportunidad vs Reacción de David.

Entonces los hombres de David le dijeron: He aquí el día de que te dijo Jehová: He aquí que entrego a tu enemigo en tu mano, y harás con él como te pareciere. Y se levantó David, y calladamente cortó la orilla del manto de Saúl. Después de esto se turbó el corazón de David, porque había cortado la orilla del manto de Saúl. Y dijo a sus hombres: Jehová me guarde de hacer tal cosa contra mi señor, el ungido de Jehová, que yo extienda mi mano contra él; porque es el ungido de Jehová. 1 Samuel 24:4-6 RV1960

Segunda Oportunidad vs Reacción de David:

Entonces dijo Abisai a David: Hoy ha entregado Dios a tu enemigo en tu mano; ahora, pues, déjame que le hiera con la lanza, y lo enclavaré en la tierra de un golpe, y no le daré segundo golpe. Y David respondió a Abisai: No le mates; porque ¿quién extenderá su mano contra el ungido de Jehová, y será inocente? Dijo además David: Vive Jehová, que si Jehová no lo hiriere, o su día llegue para que muera, o descendiendo en batalla perezca, guárdeme Jehová de extender mi mano contra el ungido de Jehová. Pero toma ahora la lanza que está a su cabecera, y la vasija de agua, y vámonos. 1 Samuel 26: 8-11 RV1960.

Ahora bien, para explicar la segunda pregunta quiero simplemente recordarles la historia que cambio la perspectiva que mucha gente había tenido acerca de Dios y nos muestra su misericordia en su expresión más grande. Esta es la historia de una mujer que la encontraron en adulterio y la ley mencionaba que si hacía esto la tenían que apedrear. Llevaron a la mujer a Jesús con doble intención, y sucedió esto:

Y como insistieran en preguntarle, se enderezó y les dijo: El que de vosotros esté sin pecado sea el primero en arrojar la piedra contra ella. E inclinándose de nuevo hacia el suelo, siguió escribiendo en tierra. Pero ellos, al oír esto, acusados por su conciencia, salían uno a uno, comenzando desde los más viejos hasta los postreros; y quedó solo Jesús, y la mujer que estaba en medio. San Juan 8:7-9 RV1960

Y ¿por qué te hablo de esto? Porque el único que podía arrojar esa piedra era Jesús pero aun Él mismo decidió no hacerlo sino le dice esto a la mujer:

Enderezándose Jesús, y no viendo a nadie sino a la mujer, le dijo: Mujer, ¿dónde están los que te acusaban? ¿Ninguno te condenó? Ella dijo: Ninguno, Señor. Entonces Jesús le dijo: Ni yo te condeno; vete, y no peques más. San Juan 8:10-11 RV1960.

Si Jesús no arrojo la piedra ¿qué nos hace pensar a nosotros que si podemos hacerlo? ¿Dónde nació ese pensamiento que podemos condenar a la gente y hablar mal de ellos? ¿Dónde empezó el odio e ira si el mismo Jesús quien podía condenar decidió perdonar? ¿Cómo podemos matar a la gente con nuestras palabras si David con una excusa valida no lo hace? ¿Por qué nos hace pensar a nosotros que tenemos el derecho de hacerlo? ¿Cómo podemos levantar nuestras lenguas y tecladasos ante los ungidos de Dios? ¿Quién nos dio ese poder?

Creo que es un momento oportuno para reflexionar sobre nuestro accionar ante ciertas circunstancias y tomar el ejemplo de David que aun con una excusa valida decidió no matar a su perseguidor. Aunque hay pastores que se han alejado de lo que Dios quiere enseñar no nos da la libertad de levantar nuestras espadas. Debemos tomar el ejemplo de Jesús, que siendo el único con autoridad de condenar a la mujer decide no hacerlo sino perdonarla. Y si, aunque nuestros gobernantes se han equivocado nosotros no podemos  lanzar esa piedra. ¿En verdad quieres lanzar esa piedra?

Mejor respondamos como Jesus:

…Entonces Jesús le dijo: Ni yo te condeno; vete, y no peques más. San Juan 8:11 RV1960.

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