FUI UN DINOSAURIO

Siempre me han gustado los niños, y siempre he considerado que es debido a varias razones, pero una de las principales razones es porque los considero muy puros, ellos por lo general no odian ni maquinan cosas contra su prójimo, como algunos adultos.
Un día, todos los niños de 8 años y yo estabamos jugando de dinosaurios en el recreo, unos eran dinosaurios herbívoros, otros eran carnívoros y otros eran cazadores, los dinosaurios carnívoros debían atrapar a los herbívoros y los cazadores a los carnívoros. Después de una larga carrera me detuve a obervarlos y pensé en lo mucho que me gustaría tener 8 años de nuevo, en lo fácil que era todo cuando yo tenía 8 años, en lo simple, fascinante y mágica que parecía la vida. Días después, mientras platicaba con un amigo y le conté lo que había pensado cuando ví a los niños jugar, me dijo con ojos de tristeza que él sentía que conforme fue creciendo había perdido la habilidad que tenía de asombrarse.

Y caí en la cuenta.
Es por eso que los adultos dejan de ser niños, porque pierden la capacidad de asombrarse, de ver la vida como un regalo todos los días, de sorprenderse por cualquier cosa y de ver cosas que parecen “pequeñas y cotidianas”de una forma extraordinaria. Como la célebre frase de Albert Einstein: “Hay dos formas de ver la vida: una es creer que no existen milagros, la otra es creer que todo es un milagro”. Y vaya que ese chico despeinado tenía razón.

Jesús dijo que para entrar al Reino de los Cielos debíamos ser como un niño, puro y dispuesto a confiar, a tirarse porque sabe que alguien lo agarrará.
Pero tambíen podemos vivir como un niño, de hecho, creo que todos deberíamos de recordar de vez en cuando lo que nos hacía felices de pequeños, pintar, ensuciarnos, (en mi caso, los insectos) y ser niños crecidos día con día, despertarse cada mañana dándole la gloria a Dios y con un corazón agradecido y dispuesto a asombrarse por todo lo que sucederá en el día, tal vez tu sorpresa del día no sea convertirte en dinosaurio herbívoro y correrte de los carnívoros (jaja ;)) pero te aseguro que Dios tiene cosas maravillosas para ti, y siempre las ha tenido, sólo debes tener un corazón de niño para verlas, y si lo ponemos en práctica todos los días, podrémos recuperar nuestra capacidad de asombro.

Te dejo éste versículo de la Biblia que te recuerda a querer mejorar siempre, a ser agradecido y a ser bueno con todas las personas, porque el amor de Dios ya vive en tí, y es hora de que se note que tienes un corazón de niño, puro, noble y lleno de amor.

“Nunca permitas que te abandonen el amor y la fé; Atalas a tu cuello, Escríbelas en la tabla de tu corazón”
Proverbios 3:3 (Traducción de versión en inglés)

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s