Continúa la carrera.

Porque siete veces cae el justo, y vuelve a levantarse;

Mas los impíos caerán en el mal. Proverbios 24:16

Cuánto duele caer. A veces las cosas no salen como lo habíamos planeado y el dolor que resulta de esa situación puede sumergirnos en emociones que trastornan la mente y el corazón. La desilusión, el rechazo, una ruptura, o un sueño roto son experiencias que  atacan nuestra identidad y que se traducen en menosprecio y falta de visión. Sin embargo, también pueden  ser circunstancias que nos permitan sacudirnos el polvo y continuar la carrera.Rubén era un corredor sin igual. Su meta era romper el récord de los 300 metros. La mirada de mucha gente estaba fija en cómo iba a lograrlo pues hace un año había sufrido un terrible accidente que lo había descalificado de la competencia pero hoy regresaba con un sólo objetivo: ganar la carrera.  El toque de salida retumbo en su oído. Era tiempo de salir y poner a prueba sus piernas. Despegó los pies y comenzó a correr como nunca antes; sin embargo, cerca de los 200 metros algo sucedió, sus piernas se paralizaron y se desplomó sobre la pista. Lleno de dolor y de anhelos rotos vio como cada uno de los competidores corrían frente a él. Su sueño se hizo trizas. Pero se propuso en el corazón volver a intentarlo, no fue nada sencillo, pues tenía que hacer frente no al crítica o a la comparación, sino a lo que él creía sobre sí mismo. Tuvo que renunciar a las glorias pasadas y al buen tiempo que vivió con los triunfos obtenidos para poder hacer frente a lo que estaba por delante. La batalla con uno mismo es una de las más desafiantes, y Rubén lo sabía bien. Tomo tiempo, esfuerzo, paciencia, y muchas lágrimas recuperar la seguridad en las piernas y en el corazón. Está de más decirte todo lo que vivió para que al tercer intento pudiera llevarse la presea. Ésta narración nos muestra una gran enseñanza: En la vida puedes caer pero la promesa es que te levantarás. img_6955La carrera que Dios nos ha provisto tiene un fin: moldear nuestro carácter al de Jesús. En esta carrera habrá pruebas, obstáculos, tiempos en los que seremos desafiados; inclusive gente que observará nuestro andar y emitirá criticas o comparaciones. Estas situaciones pueden llevarnos a caer. El pecado nos hará pensar que no podemos avanzar, que es en vano seguir luchando; pero si creemos esas mentiras nos desplomaremos en esa pista cargando culpabilidad y destrozos en el corazón. Veremos como otros avanzan y logran, poco a poco, llegar a la meta. Sin embargo cuando una Palabra como la de hoy queda guardada en nuestro corazón y penetra hasta lo más profundo de nuestro ser podemos levantarnos, sacudirnos y repetir “siete veces cae el justo y vuelve a levantarse” Hoy puedes estar pasando por pruebas en la carrera que estás corriendo y sentir que ya es en vano seguir luchando, a ti que estás en esa situación quiero recordarte que Dios está a tu lado y te proveerá de todo lo que necesites para llegar al final. Así que si caíste, levántate, continúa la carrera,  y fija la mirada en Jesús, tu galardón. Reconoce que tú solo no podrás continuar;  pide a Dios que  renueve tus fuerzas y te de ánimo para seguir corriendo. Caer es válido, es más, por experiencia te puedo decir que en la caída el Señor me llevó a reconocer cuánto necesito de Él, lo que no está permitido es quedarse en el suelo. Dios te bendiga.By Ely Hdez

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