Una mejor adoración

Un amigo Pastor a quien aprecio mucho,  constantemente dice que uno debería de adorar a Dios primeramente por quien Él es, no solo basados o inspirados por lo que Él ha hecho.


Seguro para todos nosotros es mucho más fácil llegar y cantar a Dios después de que ha hecho un gran milagro en nuestra vida, o cuando nos ha concedido el gran deseo de nuestro corazón. Y no estoy diciendo que la gratitud no sea una buena forma de dar nuestra adoración, pero ¿qué pasa cuando el panorama es oscuro? ¿qué pasa cuando no tenemos la real certeza de cómo Dios va a obrar? Y…¿cómo reaccionamos cuando no obra de acuerdo a lo que esperábamos o incluso cuando el único eco que encuentran nuestras oraciones es simplemente una densa niebla de silencio? Probablemente en momentos de angustia, cuando nos sentimos atrapados, hundidos y sin fuerzas, cuando nuestra única esperanza se ve lejana, la lógica nos dice que no es el mejor momento para adorar a Dios.

Vemos en la Biblia personajes que se vieron atribulados, en medio de grandes problemas y dificultades. El ejemplo clásico lo podemos ver en Job quien a pesar de las dificultades se mantuvo firme. Lo vemos también en la vida de David que aun en momentos de soledad donde tuvo que esconderse de Saúl tuvo la certeza de mantenerse firme confiando en Dios y adorando en todo tiempo.

Por el contrario vemos en la vida de Sansón, que cuando las cosas no salieron como él esperaba y la mujer que él quería como esposa fue dada a alguien mas, él dejó todo para lo cual había sido apartado y empezo a vivir en promiscuidad y pecado.

Jeremy Camp es uno de los artistas cristianos más influyentes de la actualidad y también uno de mis favoritos. Jeremy tiene una historia de vida por demás interesante. Lo ocurrido con su primera esposa Melissa a pocos meses de haberse casado, su lucha contra el cancer de utero que terminó con la partida de ella al cielo dio paso a dos de las canciones más emblemáticas de la música cristiana hoy: Walk By Faith y I Still Believe (Caminar por fe y Sigo creyendo). En medio de su dolor él decidió creer en Dios.

Lo que quiero decir, es que los eventos difíciles que llegan a nuestras vidas son situaciones en donde se pone a prueba la razón de nuestra adoración a Dios: Adoras a Dios por quien Él es o únicamente por lo que te da? Si un día todo lo que tienes se esfumara seguirías creyendo en Dios? Le seguirías amando y adorando igual? A cuál se parecería tu historia: a la de David o a la de Sansón?

Crees que podrías decir lo mismo que dijo el profeta en el libro de Habacuc:

Aunque la higuera no florezca,
Ni en las vides haya frutos,
Aunque falte el producto del olivo,
Y los labrados no den mantenimiento,
Y las ovejas sean quitadas de la majada,
Y no haya vacas en los corrales;
Con todo, yo me alegraré en Jehová,
Y me gozaré en el Dios de mi salvación.

 

Algo para reflexionar esa semana.

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